Actualmente, el abuso hacia la figura femenina en el ámbito cineasta se ha visto incrementado,
ya que han salido a la luz diferentes casos de directores que han sido acusados de abuso sexual, entre otras
denuncias. Pero no debemos olvidar, que la mujer también se encuentra reprimida en más campos.
Del mismo modo, siempre encontramos el maltrato hacia la mujer dentro de un ámbito laboral.
Aparte de que cobramos un 23% menos que los hombres, en muchos casos nos encontramos
despreciadas, infravaloradas e incluso cuestionadas, por parte de nuestro jefe o de nuestros propios
compañeros de trabajo, cosa que a día de hoy debería ser intolerable.
Muchos de los casos no salen a la luz al poco tiempo de ser denunciados, es más, lo normal es
que la víctima necesite tiempo para decidir si contarlo o no. Esto se debe a que muchas veces, las propias
víctimas deciden no actuar debido a las consecuencias que se les presentarán en un futuro, ya que saben
que deberán seguir compartiendo trabajo con sus maltratadores, o piensan que es un proceso muy lento y
que jamás se hará justicia.
Por otra parte, no todos los casos de violencia y discriminación se dan en un ámbito restringido,
sino que incluso grandes empresas y altos cargos del Gobierno no incluyen a mujeres, y esto también
sería otro tipo de desprecio hacia el colectivo femenino.
Todas las mujeres debemos alzar la voz, quejarnos, denunciar, señalar con el dedo y reclamar lo
que es nuestro, puesto que debemos luchar por una igualdad desgraciadamente aún no conseguida. A
pesar de toda esta lucha, nadie hace nada, nadie propone soluciones, nadie tiene en cuenta nuestras
opiniones ni nadie se para a escucharnos. Y lo más llamativo es que la Justicia tampoco se pone de
nuestra parte, y nos puede servir de ejemplo el reciente caso entre la cantante Kesha y su productor Dr
Luke, que a pesar de tener pruebas evidentes de matrato psicológico, se ha visto obligada a seguir
trabajando con él. Imperdonable lo ocurrido en aquella sala.

Solo el tiempo nos dirá si este cambio tan necesario en la sociedad se llevará a cabo, mientras
tanto, solo nos queda seguir concienciando a todas las mujeres para revelarnos contra este sistema, y a
todos los hombres de respetarnos y no intentar atacarnos de la forma más rastrera posible.

Silvia Moreno González